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ESCONDITES
No es difícil hallarlos
si impides que te toque el halo de la luz,
si, ungido por el hielo, un viento casi marzo
se te posa en la piel, te acanelona el alma.
Bastará con que hundas la mirada
en el agua sin cauce de los locos
o en la sinceridad de los entierros,
para entender la lengua silenciosa
de las atormentadas azucenas;
que sumerjas las manos del deseo
en el roto de un bolso sin memoria
o en la triste cintura de la mar,
para saber que todo se deshace
entre los fuertes dedos del olvido;
que esperes la palabra precisa y necesaria,
como el que aguarda a redimir su sed
con la luz de una gota de lluvia en el desierto,
para encontrar al eco y sus desmanes
adormecidos en los pechos del día.
O será suficiente con que sepas buscar
en el terco silencio de las cosas,
en cada decisión, en cada pérdida.
de su libro La conspiración del dolor, Tenerife, Cíclope Editores, colección Abubilla, 2007. envio portal de poesia
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